Yo soy Azrael. El Ángel de la Muerte. Yo no poseo muchos de los rasgos de mis resplandecientes hermanos. Yo no soy Hermoso de la manera que lo es Miguel, ni tengo una corona de luz. Mis alas no son tan ligeras como el aire, ni son translúcidas como las de Rafael. Yo soy el ángel más oscuro. Yo eclipso todo aquello que sea luz. Mis ojos son un mar negro profundo chispeado de vez en cuando como una amatista, ¿todavía hay alguno que puede mirarme recto?. En mi mirada hay un poder terrible. ¡Yo he reflejado imágenes guardadas en incluso la mirada más casual que podría deslumbrar el ángel más poderoso con locura! Yo no tengo ninguna cara común o forma como los otros. Mi capa es tan negra como el cielo nocturno sin estrellas. El contorno de mi forma es como un gigante, alas del cuervo que cuando desplegó, hago desmayar a otros ángeles. Yo soy el mas grande de mi familia, y tan fuerte como Miguel sin cualquier arma. Yo no hago ninguna proclamación para que demuestren tristeza por mi, y yo sólo hablo en mi silencio a través de gestos psíquicos emitidos de la mente, y alma al alma. Cuando mis alas se extienden totalmente, toda la luz se extingue excepto para la corona pálida azul que es mi vida y sirve para idear mi forma contra las sombras. Yo soy el eclipse de toda la vida. Este símbolo natural es la expresión más exacta de mi estación. Si usted puede entender estos fenómenos de la naturaleza, usted me entenderá mejor. ¡Yo soy él que la mayoría temió entre todas las eras, todavía no el más temeroso! Mi simbólico corazón está frío y todavía quema con una pasión más allá de imaginación humana. Yo soy el proveedor y recolector de almas, recogiendo mi cosecha a lo largo del universo y sembrando las semillas de cada uno que se marchito como una flor hacia otras tierras. Yo soy el Otoño de creación, y el crepúsculo del tiempo. Yo uno dos extremos en el desempeño de mi propósito. Haciendo que cada espíritu llegue al extremo correcto, y que aquéllos que están perdidos entre los mundos encuentren su manera de reunirse con sus familiares.
La Voz de mi alma secreta e inmortal me dijo:
Déjame entrar en el Sendero de la Oskuridad, y por ventura
que encontrare la Luz.
Soy el único ser en un abismo de oskuridad, de un abismo de oskuridad salí antes de nacer, del silencio del sueño primordial.
Y la Voz de las edades respondió a mi alma:
Yo soy Aquel que se formula en la oskuridad, la Luz que brilla en la oskuridad, aunque la oskuridad no la comprende.
Déjame entrar en el Sendero de la Oskuridad, y por ventura
que encontrare la Luz.
Soy el único ser en un abismo de oskuridad, de un abismo de oskuridad salí antes de nacer, del silencio del sueño primordial.
Y la Voz de las edades respondió a mi alma:
Yo soy Aquel que se formula en la oskuridad, la Luz que brilla en la oskuridad, aunque la oskuridad no la comprende.
miércoles, 1 de julio de 2015
Azrael
Yo soy Azrael. El Ángel de la Muerte. Yo no poseo muchos de los rasgos de mis resplandecientes hermanos. Yo no soy Hermoso de la manera que lo es Miguel, ni tengo una corona de luz. Mis alas no son tan ligeras como el aire, ni son translúcidas como las de Rafael. Yo soy el ángel más oscuro. Yo eclipso todo aquello que sea luz. Mis ojos son un mar negro profundo chispeado de vez en cuando como una amatista, ¿todavía hay alguno que puede mirarme recto?. En mi mirada hay un poder terrible. ¡Yo he reflejado imágenes guardadas en incluso la mirada más casual que podría deslumbrar el ángel más poderoso con locura! Yo no tengo ninguna cara común o forma como los otros. Mi capa es tan negra como el cielo nocturno sin estrellas. El contorno de mi forma es como un gigante, alas del cuervo que cuando desplegó, hago desmayar a otros ángeles. Yo soy el mas grande de mi familia, y tan fuerte como Miguel sin cualquier arma. Yo no hago ninguna proclamación para que demuestren tristeza por mi, y yo sólo hablo en mi silencio a través de gestos psíquicos emitidos de la mente, y alma al alma. Cuando mis alas se extienden totalmente, toda la luz se extingue excepto para la corona pálida azul que es mi vida y sirve para idear mi forma contra las sombras. Yo soy el eclipse de toda la vida. Este símbolo natural es la expresión más exacta de mi estación. Si usted puede entender estos fenómenos de la naturaleza, usted me entenderá mejor. ¡Yo soy él que la mayoría temió entre todas las eras, todavía no el más temeroso! Mi simbólico corazón está frío y todavía quema con una pasión más allá de imaginación humana. Yo soy el proveedor y recolector de almas, recogiendo mi cosecha a lo largo del universo y sembrando las semillas de cada uno que se marchito como una flor hacia otras tierras. Yo soy el Otoño de creación, y el crepúsculo del tiempo. Yo uno dos extremos en el desempeño de mi propósito. Haciendo que cada espíritu llegue al extremo correcto, y que aquéllos que están perdidos entre los mundos encuentren su manera de reunirse con sus familiares.
miércoles, 24 de junio de 2015
Noche de San Juan
la luna se asoma, la luna me observa.
Voy al encuentro de ninfas y hadas
y me deslizo en la noche
como serpiente en el agua....
Te busco en el cielo, busco a la reina
y te encuentro radiante, hermosa
como una doncella ....
Pareces la enorme panza de una preñada,
tienes media cara iluminada
y la otra media en la oskuridad,
como si fueses un signo del ying y el yang....
Luna morena, luna de agua...
tráeme a mi amado en silla de plata,
que junto a la orilla, aquí en la playa,
le he de esperar ....
como si yo fuese alfonsina frente al mar.....
Luna de plata, luna callada...
mírame cuando me vaya....
sábado, 30 de mayo de 2015
alguna vez debí ser feliz...
en algún momento de mi vida
fui capaz de vibrar, seguramente,
...pero no lo recuerdo.
Nada de cuanto aconteciera
antes de tu ausencia... lo recuerdo
tu ausencia llena mi vida
como agua contenida en un océano,
como estrellas en un cielo de verano,
como un mantra que se repite sin cesar,
desde algún punto de mi interior...
DONDE ESTAS, MI DEMONIO?
Y este sufrido dolor, sordo y quieto,
pero profundo como un abismo,
que me atraviesa el alma...
se apodera de mi espíritu,
haciendome rogar al cielo
que cese en su tormento.
Alguna vez debí de ser feliz,
pero no lo recuerdo.....
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